Paso 1: Descubre la verdad sobre la pérdida de peso

Si realmente quieres adelgazar para siempre y sin rebote, debes abandonar en este momento todo lo que crees saber sobre lo que hay que hacer para perder peso

Déjame contarte una historia.

De adulta, yo nunca fui demasiado gorda, pero tampoco nunca estuve contenta con mi cuerpo.

Cuando era adolescente, pesaba como 58 kilos (mido 1.68 m)... era súper delgadita, prácticamente no tenía celulitis, y todo lo que me ponía me quedaba bien.

Todo eso cambió durante mi primer embarazo. En lugar de los 9 kilos que se supone que una debe aumentar (1 kg por mes), yo aumenté 20 kg.

Los 10 kilos de exceso no se fueron después de dar a luz...

gorda

Y de ahí en adelante, los días en que era una muchacha delgada que no se preocupaba por su figura ni por la comida quedaron como un recuerdo. Ahora era una mamá con 10 kilos de más, bien instalados en la cintura, las caderas y los muslos.

Hice montones de cosas a lo largo de los años para recuperar mi figura, para quitarme el malestar que me producía verme en el espejo, o el martirio de decidir cada mañana qué ponerme para no verme tan gorda.

probar

Probé los batidos de Slim Fast, que sabían rico, pero eran carísimos... realmente no era algo que pudiera comprar por mucho tiempo, ¡mucho menos por toda la vida! Lo poquito que rebajé con eso lo volví a engordar cuando dejé de tomarlos.

Probé pastillas "quema grasas" (Hydroxycut), y sí que me quitaban el hambre, pero al cabo de una semana me empezaron a dar unos ataques de taquicardia que casi me llevan a la sala de emergencias. No gracias, prefiero estar gordita a que me dé un ataque al corazón...

Probé mil y una dietas. De una semana, de dos semanas, de un mes... Todas funcionaban - mientras duraban.

Los kilos se iban y volvían... reforzados.

Estaba harta de estar gorda

Ya no aguantaba esas odiosas revolveras que yo trataba tan desesperadamente de esconder usando camisas largas, chaquetas y suéteres dos tallas más grandes que la mía.

Tenía que tomar una decisión drástica...

Luego de intentar mil y un productos para adelgazar, lo decidí:

lipo

Saqué el dinero de mi bolsillo y pagué el equivalente a cinco meses de salario para que un médico me sacara la grasa que se alojaba debajo de mi piel.

Fue sumamente doloroso (y no me refiero sólo al dolor de bolsillo)...

quirofano_liposuccion

Cuando estás allí en el quirófano, casi que amarrado a la camilla, con esa luz brillante encima y todo el mundo mirándote... parece que fueras un extraterrestre al que están estudiando... Es *desagradable*.

La recuperación llevó varias semanas, y recobrar el aspecto "normal" de mi piel se llevó varios meses.

En esos meses, volví a aumentar de peso.

Resulta que antes se creía que las células grasas no se podían multiplicar, que sólo se podían hinchar, que teníamos un número fijo y ya. Así que al extraerlas mediante la liposucción el problema de gordura quedaría solucionado para siempre.

Hoy en día los científicos han descubierto que las células grasas sí se multiplican: cuando aumentan mucho de tamaño (es decir, cuando la persona empieza a engordar) las células grasas se dividen en dos para poder almacenar más grasa.

Por eso es que cuando uno engorda mucho (por ejemplo, durante el embarazo) cuesta tanto volver a rebajar, pues ahora tienes más celulas de grasa que antes... genial...

Es así que al cabo de tres años yo ya estaba más o menos en la misma situación que antes: con varios kilos de más e insatisfecha con mi cuerpo.

¡Tenía que conseguir una manera permanente de adelgazar!

Tenía que haber alguna manera de rebajar sin pastillas ni merjunjes extraños, sin operaciones ni intervenciones cosméticas, sin dietas estúpidas como la de la toronja o la de la sopa de repollo...

Tenía que existir una forma seria y natural de perder la grasa de más y de mantenerse con un cuerpo delgado.

Tenía que encontrar la dieta perfecta...

Y entonces encontré la pieza que me faltaba: I N F O R M A C I Ó N.

Hasta ahora he compartido contigo información sobre lo que NO sirve, y lo que NO vale la pena hacer si quieres perder peso y tener el cuerpo que quieres tener.

Y ahora voy a compartir contigo la información que me sirvió a mí para salir de toda la confusión que nos causa la falta de información, y la información errónea sobre la pérdida de peso.

Lo primero que hay que saber, es que estamos sumergidos en un mar de mentiras con respecto a la pérdida de peso:

Dieta_extrema_ayuno

"Come menos calorías y perderás peso"

"Come alimentos bajos en grasa para perder grasa"

"Las dietas bajas en carbohidratos son la manera más rápida de perder peso"

whey_protein_rebajar_fitness

"Los Suplementos y los Quemadores de Grasa son la única manera para perder peso"

"Los alimentos de dieta te ayudarán a perder peso"

Todo son mentiras.

MENTIRAS.

Y es que si éstas fuesen verdades, ¿no estaría todo el mundo delgado y sin problemas de sobrepeso?

La razón para que tanta gente tenga que luchar contra los kilos de más es que no conocen la verdad sobre la pérdida de peso.

Esto lo descubrí gracias a varios meses (más bien años) de leer artículos científicos y libros que me permitieron finalmente entender por qué todo lo que yo había prrobado no funciona, y qué es lo que hay que hacer realmente para comenzar a adelgazar sanamente (yo soy PhD en Fisicoquímica Teórica así que eso de leer libros y artículos de ciencia me gusta mucho! - sí, ya sé, soy un bicho raro :p ).

Para mí fue increíble descubrir toda esta información que me ayudaba a entender cuál era el efecto de las comidas en mi cuerpo, y cómo debo alimentarme para promover la pérdida de grasa de forma natural, sin pasar hambre, sin sufrimientos, sin pastillas... simplemente al darle al organismo los nutrientes que necesita.

Simplemente al comenzar a comer como debe ser.

Hay muchas cosas que nosotros sabemos que hacen engordar: los dulces y el azúcar en general, las frituras, la comida rápida...

Pero incluso cuando creía que me estaba alimentando de forma saludable, en realidad estaba cometiendo muchos errores que me impedían adelgazar sin esfuerzo.

Todo esto me abrió los ojos... finalmente pude entender por qué no estaba adelgazando, y saber que sí era posible adelgazar comiendo...

A continuación lo único que tuve que hacer fue ajustar mi dieta de acuerdo con la que acababa de aprender

Sin embargo, aunque eso suena fácil, hay muuuuuchos detalles en los que uno puede perderse. Por ejemplo... ¿qué comer en cada comida? ¿Cada cuánto tengo que comer y en qué cantidades? ¿Hay algunos alimentos que no se deben mezclar? ¿Tengo que eliminar los carbohidratos o hay algunos que puedo comer sin problemas? ¿Cuál es el mejor momento para comer carbohidratos?

Por eso se necesita una guía que realmente te diga qué hacer y qué no hacer para lograr adelgazar comiendo los alimentos adecuados.

Click aquí para ver el Paso 2...